Publicado el 21/05/2025 por Administrador
Vistas: 101
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha declarado que está dispuesto a aceptar un alto el fuego temporal en la Franja de Gaza, pero solo bajo una condición: la liberación de los rehenes en manos de Hamás. A pesar de la posibilidad de una tregua, Netanyahu ha dejado claro que Israel mantendrá el control militar sobre Gaza una vez concluida la ofensiva.
"Podemos aceptar una pausa táctica si conduce a la liberación de nuestros rehenes", afirmó Netanyahu en una reciente conferencia en Jerusalén. Sin embargo, subrayó que la seguridad de la región seguirá en manos del ejército israelí, dejando entrever que no permitirá que Hamás recupere el control político o militar del enclave.
Estas declaraciones surgen en medio de una creciente presión internacional para detener la guerra. Naciones Unidas y organismos humanitarios han advertido sobre una catástrofe inminente en Gaza, donde la ayuda apenas logra ingresar y miles de familias siguen desplazadas entre los escombros.
Netanyahu justificó su postura señalando que solo con presencia militar se podrá evitar el resurgimiento del “terrorismo” en la región. Añadió que, tras la guerra, Israel debe tener la “libertad operativa” para actuar contra cualquier amenaza emergente.
La comunidad internacional, sin embargo, ha respondido con cautela. Estados Unidos, Egipto, Catar y la ONU han reiterado que cualquier solución debe incluir garantías para los derechos del pueblo palestino y un horizonte político claro, algo que la posición de Netanyahu pone en entredicho.
Mientras las negociaciones avanzan lentamente, el conflicto sigue activo. Las fuerzas israelíes mantienen operaciones en Rafah, al sur de Gaza, donde cientos de miles de civiles han sido obligados a desplazarse nuevamente. Los ataques aéreos no cesan, y los corredores humanitarios son intermitentes y frágiles.
A pesar del anuncio de tregua condicionada, la paz en Gaza está lejos de ser una realidad. Netanyahu plantea una victoria militar total, pero el costo humanitario y político sigue creciendo a cada hora.